Una pequeña barca descansa junto a la costa, iluminada por el sol mientras el Atlántico y el paisaje rocoso completan la escena.
El Costa Deliziosa muestra su imponente perfil en el puerto, donde sus grandes dimensiones y elegantes líneas dominan la escena.
El AIDAsol entra en puerto mostrando su característica decoración, con los grandes ojos y labios que identifican a los buques de AIDA Cruises.
El Volcán de Tamadaba navega bajo un cielo cargado de nubes, mientras las luces del buque comienzan a reflejarse sobre las aguas del puerto.
Una embarcación pesquera descansa amarrada en el puerto, rodeada de nasas y aparejos que reflejan el trabajo cotidiano de la gente del mar.
Dos pescadores empujan su pequeña embarcación hacia el mar, iniciando una nueva jornada de faena entre las aguas transparentes de la costa.